Marzo
2008 - Simula Europa el Big Bang
Por AFP
Reforma
A
100 metros bajo tierra, el Gran Colisionador de Hadrones, el mayor instrumento científico jamás construido,
emerge como una catedral de cables y acero dispuesta a arrancar los secretos de
la creación del universo a partir de este verano boreal, desde un lugar de la
campiña suiza.
"Es una sensación fantástica, como esperar un
bebé que va a nacer, salvo que ha tardado 19 años en vez de nueve meses",
comenta entusiasmado Daniel Denegri, responsable de
CMS (detector de partículas).
El CMS es uno de los cuatro experimentos de física
de las partículas preparados por el Centro Europeo de Investigación Nuclear
(CERN, por sus siglas en francés) dentro del proyecto Gran Colisionador
de Hadrones (LHC, por sus siglas en inglés).
En una fecha aún por determinar, entre julio y
agosto, dos haces de protones se cruzarán a una velocidad próxima a la de la
luz en el interior de un túnel de 27 kilómetros de circunferencia instalado
bajo la frontera franco-suiza.
En cuatro puntos, estos haces chocarán entre sí en
enormes colisionadores, cuya misión consiste en
analizar cada segundo las partículas resultantes de la colisión de dos mil
millones de protones en condiciones semejantes a las registradas justo después
del Big Bang.
Por el momento, los técnicos se afanan en poner a
punto los colisionadores, el mayor de los cuales,
Atlas, mide 25 metros de diámetro por 46 metros de largo.
En el interior del túnel, otros técnicos circulan
en bicicleta por un interminable tubo de helio líquido. Este gas permitirá
enfriar los imanes supra-conductores hasta una temperatura de -271 grados para
orientar los haces, el uno hacia el otro. Dentro de los colisionadores,
la temperatura superará a la del Sol.
Las colisiones podrían crear "materia
negra" y "energía negra", que componen el 96 por ciento del
universo.
Esta perspectiva suscita inquietud entre aquellos
que temen ve desaparecer el planeta en una especie de gran agujero negro.
"Recibimos muchas llamadas de personas
preocupadas", asegura Sophie Tesauri,
de la oficina de prensa del CERN. "Pero no hay nada que temer: la cantidad
de materia negra será ínfima", agrega.
Más de 10 mil investigadores de 500 institutos del
mundo entero han trabajado en este proyecto valorado en 6.030 millones de
francos suizos.
"Lo fascinante es haber logrado ensamblado
todo esto con ingenieros y físicos del mundo entero", comenta Niko Neufeld, uno de los
responsables del proyecto, quien agrega que todos trabajan juntos,
"incluso los israelíes y los palestinos".
Igual de espectacular es la sala informática del
CERN y sus 3 mil ordenadores que deberán seleccionar los mil millones de bits
de informaciones enviadas cada segundo por los colisionadores.
El CERN está conectado con unos cien centros de
investigación del mundo que participan en el análisis de los datos.
Para más información: http://lhc.web.cern.ch/lhc/